México define laruta para la transición energética hacia 2030


Como parte de las conferencias del Simposio Internacional de la Energía CANAME, SIEC 2026, el subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Secretaría de Energía, Dr. Jorge Islas Samperio, presentó la estrategia que orientará el desarrollo del sector energético mexicano hacia 2030, sustentada en una planeación de largo plazo, el fortalecimiento institucional y la aceleración de la transición energética.

Durante la conferencia “Estrategia para el desarrollo del sector energético de México”, explicó que la estrategia contempla un nuevo marco constitucional, institucional y normativo orientado a consolidar a las empresas públicas del sector, impulsar la transición energética y establecer mecanismos de planeación vinculante que proporcionen mayor certidumbre al desarrollo de infraestructura, la inversión y la participación de la industria. Señaló que este nuevo esquema permitirá articular las decisiones estratégicas del sector bajo una visión de largo plazo, con reglas claras que orienten el crecimiento de la capacidad instalada y el desarrollo de proyectos energéticos.

En este contexto, destacó la creación del Consejo de Planeación Energética y el fortalecimiento del Sistema Nacional de Información Energética, instrumentos concebidos para coordinar la participación de autoridades, empresas, academia, organizaciones sociales y especialistas en la definición de las políticas públicas del sector. Asimismo, subrayó que la estrategia busca consolidar un modelo de gobernanza que favorezca la toma de decisiones con base en información técnica y una visión compartida del desarrollo energético nacional.

Entre los objetivos planteados sobresalen incrementar la participación de las energías renovables en la generación eléctrica del 22 al 38 por ciento para 2030, avanzar en materia de soberanía y seguridad energética y acelerar la transición hacia un sistema energético más limpio, eficiente y competitivo.

Asimismo, presentó diversas acciones para elevar la eficiencia energética, entre ellas la actualización de normas oficiales, el desarrollo de nuevas disposiciones regulatorias y programas enfocados en la electrificación, la generación distribuida y la instalación de techos solares para vivienda. Destacó que estas iniciativas forman parte de una estrategia de justicia energética orientada a combatir la pobreza energética, ampliar el acceso a la electricidad mediante soluciones convencionales y aisladas, y promover tecnologías más eficientes que contribuyan al bienestar de la población. Asimismo, subrayó la importancia de la participación de la industria para alcanzar estos objetivos.

En materia de transición energética, señaló que el Gobierno de México proyecta incorporar mayor capacidad de generación renovable, sistemas de almacenamiento, proyectos de geotermia, bioenergía y energía termosolar, además de ampliar la infraestructura de transmisión y distribución eléctrica. Añadió que tanto estos proyectos como los programas de justicia energética representan oportunidades para la industria nacional, al incrementar la demanda de bienes, servicios y proveeduría especializada, así como impulsar el desarrollo tecnológico y productivo del país.

Para concluir su participación, reiteró que el éxito de la estrategia dependerá de la colaboración entre gobierno, industria, academia y sociedad para consolidar un sistema energético capaz de responder a los desafíos del desarrollo económico, la seguridad energética y la transición hacia fuentes de energía más limpias.