Por M.I. Norma Eneida Morales Martínez | Coordinadora de Normatividad en Eficiencia Energética de la CONUEE
Las bases de un entorno comercial competitivo y sostenible requieren algo más que avances tecnológicos y capacidad productiva: también demandan el cumplimiento del marco regulatorio nacional. Asimismo, resulta fundamental contar con la certeza de que los productos que consumimos cumplen con estándares que benefician a la sociedad al ofrecer diversas opciones en entornos de control de calidad.
La Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE) desempeña un papel importante en la política regulatoria del mercado mexicano mediante la expedición de Normas Oficiales Mexicanas en materia de eficiencia energética (NOM-ENER), orientadas a la preservación y al aprovechamiento sustentable de los recursos energéticos del país, a través de productos y sistemas eficientes en el uso de la energía. Además, mediante la verificación del cumplimiento de estas normas, se impulsa el desarrollo industrial y se contribuye a la conservación de dichos recursos.
La vigilancia del mercado como motor de confianza
Como parte esencial de la política pública en materia de normalización, la verificación del cumplimiento de las NOM-ENER y la vigilancia de las Entidades de Acreditación y de los Organismos de Evaluación de la Conformidad (OEC), los laboratorios de prueba, los organismos de certificación y las unidades de inspección constituyen herramientas clave para garantizar la eficacia del sistema regulatorio.
De 2021 a abril de 2026, y a partir de la entrada en vigor de la Ley de Infraestructura de la Calidad (LIC), la CONUEE realizó 39 actos de verificación a fabricantes, importadores, distribuidores y comercializadores, así como 45 actos de vigilancia a OEC y Entidades de Acreditación.
Los resultados derivados de estas acciones han sido diversos. Por un lado, distintas empresas regularizaron sus actividades mediante la certificación de sus productos conforme a las NOM-ENER aplicables; otras implementaron acciones correctivas relacionadas con el etiquetado y, en algunos casos, se prohibió la comercialización de productos no conformes hasta que fueran acondicionados, reprocesados, reparados o sustituidos.
Algunas actividades de verificación derivaron en procedimientos sancionatorios al agotarse todos los plazos establecidos en la LIC, sin que se presentara evidencia suficiente para subsanar los incumplimientos. Estas medidas envían una señal clara al mercado sobre la importancia del cumplimiento normativo. Por otra parte, diversos OEC sujetos a vigilancia implementaron mejoras en sus procedimientos internos como resultado de estas acciones.
En conjunto, estas medidas han permitido supervisar de manera significativa el cumplimiento de los productos y sistemas sujetos a las NOM-ENER comercializados en el país, ya sean importados o de manufactura nacional, garantizando así el acceso de la población a productos eficientes y de calidad.
La suma de esfuerzos para estructurar un ecosistema regulatorio
Si bien las acciones de verificación realizadas por las autoridades competentes son de suma importancia, es una realidad que el número de empresas o productos sujetos a verificación supera los recursos públicos disponibles para su supervisión. En este contexto, la colaboración entre los distintos sectores resulta indispensable para fortalecer el cumplimiento normativo, desde las aduanas hasta los puntos de venta.

Un desafío adicional para la CONUEE es el crecimiento del comercio electrónico, por lo que establecer mecanismos para identificar y retirar productos que incumplen las NOM-ENER resulta una medida innovadora y necesaria. Un ejemplo de ello es el Convenio de Colaboración suscrito entre la CONUEE y Mercado Libre México, que permite establecer una comunicación bidireccional para detectar oportunamente los productos no conformes.
Verificación de la NOM-012-ENER-2019: un ejemplo de fortalecimiento regulatorio
La NOM-012-ENER-2019, aplicable a unidades condensadoras y evaporadoras, representa un caso ilustrativo de cómo la vigilancia del mercado, ejercida por diversos actores, puede convertirse en un catalizador del cumplimiento regulatorio y del fortalecimiento del sector productivo.
Tras su entrada en vigor en 2020, la norma enfrentó desafíos significativos asociados tanto a su reciente adopción como a las condiciones extraordinarias derivadas de la pandemia de COVID-19. Se identificó un bajo nivel de certificación y una participación limitada de productos que demostraban formalmente su conformidad con los requisitos establecidos.
Ante esta situación, se implementó una estrategia basada en actos de verificación, acciones de supervisión en los puntos de entrada al país y actividades de difusión, así como en mecanismos de colaboración con fabricantes, importadores y cámaras industriales. De manera complementaria, el 28 de agosto de 2024 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la modificación al Anexo de la NOM de la Secretaría de Economía, mediante la cual se incluyeron las fracciones arancelarias 8418.69.04 y 8418.69.99, asociadas a las condensadoras y evaporadoras. Esta medida hizo obligatoria la revisión de los certificados de cumplimiento en las aduanas del país.
Como resultado, se observó un incremento significativo en el número de certificados emitidos y de marcas participantes en el mercado que cumplen con la NOM-012-ENER-2019.
La experiencia demuestra que la vigilancia de mercado y la verificación del cumplimiento de las NOM-ENER, cuando se sustentan en la coordinación institucional y la colaboración con la industria, pueden acelerar la adopción de mejores prácticas y consolidar mercados más ordenados, competitivos y sostenibles.
Estas herramientas se han consolidado como instrumentos estratégicos para fortalecer la eficiencia energética, la competitividad industrial y la confianza en el mercado mexicano. Más allá de su función de supervisión, estas acciones contribuyen a fomentar la innovación tecnológica y a garantizar que los beneficios de la eficiencia energética lleguen de manera efectiva a las personas consumidoras y a los usuarios finales.

M.I. Norma Eneida Morales Martínez
La maestra Norma Eneida Morales Martínez es ingeniera mecánica electricista por la UNAM, con maestría en Sistemas de Ahorro de Energía por la Universidad Anáhuac. Cuenta con más de 25 años de trayectoria en el gobierno federal, y ha desarrollado su carrera en la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, especializada en normalización y evaluación de la conformidad. Actualmente es responsable de conducir el desarrollo y la actualización de las Normas Oficiales Mexicanas de eficiencia energética, así como de coordinar acciones de evaluación de la conformidad, de verificación y de vigilancia del mercado. Ha participado como ponente en foros nacionales e internacionales sobre estas materias.