Por Ing. Francisco Cuevas Villagómez | Director de Ingeniería y Proyectos de Infraestructura de CFE
El Sistema Eléctrico Nacional enfrenta nuevos retos debido al crecimiento y la transformación de la demanda eléctrica, impulsados por factores como el desarrollo industrial, los centros de datos, el nearshoring, la electromovilidad y la expansión urbana. Estas nuevas demandas se caracterizan por una mayor concentración territorial y por requerir altos niveles de confiabilidad y de seguridad operativa.
Para responder a este escenario, el Gobierno de México ha fortalecido la planeación del sector mediante la nueva Ley del Sector Eléctrico y el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE), instrumentos que buscan alinear la expansión de la infraestructura eléctrica con el desarrollo económico y regional, bajo criterios de confiabilidad, soberanía energética y coordinación entre los sectores público y privado.
Un sistema robusto como punto de partida
México cuenta con una base sólida: al término del primer cuatrimestre de 2026, el SEN registra más de 91 mil MW de capacidad de generación instalada, con una mezcla tecnológica que incluye generación térmica, hidroeléctrica, cogeneración y energías renovables.
La CFE representa el 51% de esa capacidad instalada y, sumando la infraestructura estratégica administrada por el Gobierno Federal, la participación pública alcanza aproximadamente el 60% del total. Esto preserva la capacidad del Estado para conducir, planear y garantizar la confiabilidad operativa del sistema.

La red de transmisión y distribución es igualmente significativa: más de 111 mil kilómetros de líneas de transmisión, más de 2,300 subestaciones y cerca de 915 mil kilómetros de redes de distribución, con una cobertura eléctrica del 99.84% de la población y alrededor de 50 millones de usuarios atendidos.

Expansión de generación firme
La administración actual recibió 10 proyectos estratégicos de generación en distintas etapas de desarrollo. De ellos, se han puesto en operación seis, incorporando más de 3,100 MW de nueva capacidad firme en regiones clave como Salamanca, San Luis Potosí, Manzanillo, Mérida y Mexicali, entre otras. Los cuatro proyectos restantes aportarán otros 3,074 MW, por lo que suman más de 6,188 MW de capacidad para el sistema eléctrico.

Adicionalmente, conforme a los escenarios del PLADESE, la CFE desarrolla un primer paquete de siete nuevas centrales de energía firme, incluyendo proyectos en Baja California Sur, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Sinaloa y Tamaulipas, que representan aproximadamente 4,000 MW de capacidad de generación adicional, cada una de las cuales responde a necesidades regionales específicas de orden industrial, logístico, turístico y urbano.

Transición energética e integración renovable
La visión energética actual, derivada de la reciente Reforma Energética y materializada a través del PLADESE, no plantea una disyuntiva entre confiabilidad y transición, sino una integración ordenada entre generación firme, renovables y almacenamiento.
En ese marco, se trabaja en la conclusión de 16 proyectos hidroeléctricos, entre ellos Chicoasén II y la modernización de centrales existentes, que aportarán más de 535.6 MW adicionales y extenderán su vida útil en más de 20 años.
Asimismo, conforme a las necesidades identificadas en cada Región de Control del Sistema Eléctrico Nacional, de acuerdo con los escenarios de planeación del PLADESE y su planeación vinculante, hacia 2030 se contemplan alrededor de 8,000 MW de nuevos proyectos renovables bajo esquemas de CFE y mixtos, así como cerca de 6,400 MW de proyectos renovables con inversión privada, correspondientes principalmente a tecnologías fotovoltaicas y eólicas. En total, se instalarán 14,400 MW de nueva capacidad renovable (tanto en el sector público como en el privado), lo cual puede incrementarse con otros proyectos que se definan a lo largo de la administración.
Transmisión, modernización e industria nacional
Para respaldar este crecimiento en la generación eléctrica, la CFE trabaja en un paquete prioritario de proyectos de transmisión y transformación que incluye 495 obras en subestaciones, con casi 20,000 MVA de capacidad de transformación, y 272 obras en líneas de transmisión, equivalentes a más de 6,700 kilómetros-circuito, con el objeto de fortalecer la red en el norte, centro, sur y sureste del país. Estas obras también obedecen a los escenarios contemplados en el PLADESE y en los Programas de Ampliación y Modernización de la Red Nacional de Transmisión.
Paralelamente, la CFE moderniza la red mediante la Red Eléctrica Inteligente, integrando monitoreo remoto, automatización y telecomunicaciones avanzadas.
Infraestructura eléctrica: palanca de desarrollo integral
Esta expansión representa una oportunidad histórica para la industria nacional. Cada nuevo proyecto de la CFE incorpora más contenido nacional en proveeduría, servicios y mano de obra mexicana, convirtiendo el crecimiento eléctrico en un motor de empleo e inversión.
Los resultados ya son medibles. En generación, los ciclos combinados aumentaron el contenido nacional mínimo del 21% al 30% para 2026, mientras que la mano de obra nacional pasó del 30% al 45%. En proyectos fotovoltaicos se aplicaron criterios similares, adaptados a las características de la tecnología.
En proyectos de transmisión y transformación, se superó de forma anticipada la meta sexenal del 50% de contenido nacional, al pasar de un promedio histórico del 30% a más de 52% en 2026. En distribución, el incremento fue aún mayor: del 25% al 89% en los proyectos de este año.
Para consolidar estos avances, la CFE fortalece la colaboración con la industria nacional mediante acuerdos con organismos como CANAME, CONCAMIN, CANACERO, CMIC y CANIETI. Asimismo, ha reforzado sus procesos de contratación, de planeación e identificación de capacidades productivas.
También impulsa estrategias para ampliar la participación de PyMEs y MiPyMEs regionales, incrementar la mano de obra nacional en centrales y gasoductos, así como elevar el uso de acero mexicano. Con ello se fortalece la siderurgia nacional, se reduce la dependencia de las importaciones y se brinda mayor certidumbre a las cadenas productivas del país.
La expansión del SEN no es solo infraestructura; es soberanía energética, desarrollo industrial y preparación de México para las próximas décadas. Es energía con bienestar.

Ing. Juan Francisco Cuevas Villagómez
Ingeniero en Electrónica con especialidad en Sistemas de Comunicación Digital por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Desde 2013 forma parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde ha ocupado diversos cargos relacionados con la supervisión, control y gestión de proyectos estratégicos de generación eléctrica.
Cuenta con experiencia en proyectos de centrales de ciclo combinado y modernización hidroeléctrica. Actualmente es responsable de la Dirección de Ingeniería y Proyectos de Infraestructura de la CFE