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El fortalecimiento de los sistemas de normalización es un elemento estratégico para mejorar la competitividad de las empresas y ampliar su participación en el comercio internacional. Bajo esta premisa, el Dr. Xavier Ginés, director del Informe sobre el Desarrollo Mundial 2025 del Banco Mundial, impartió la conferencia magistral “El futuro de los estándares como proceso clave para la competitividad y el comercio internacional”, en la que destacó el papel estratégico que desempeñan las normas y los estándares para fortalecer la competitividad de las empresas y facilitar su integración en los mercados internacionales.

Durante su intervención explicó que, aunque el debate comercial suele centrarse en los aranceles, actualmente son las normas técnicas y los estándares de calidad, seguridad y sostenibilidad los que determinan en mayor medida el acceso a los mercados internacionales. Señaló que, en las últimas décadas, el porcentaje de importaciones sujetas a medidas no arancelarias ha crecido de manera significativa, lo que representa nuevos desafíos, particularmente para las economías en desarrollo.
El especialista expuso que la adopción de estándares genera beneficios para las empresas al incrementar su productividad, ventas y capacidad exportadora; sin embargo, advirtió que los costos de certificación y de adecuación de los procesos productivos pueden convertirse en una barrera importante para las pequeñas y medianas empresas, especialmente en los países de menores ingresos.
Asimismo, subrayó la importancia de distinguir entre los estándares voluntarios, cuyo desarrollo debe ser impulsado por la industria, y las regulaciones técnicas obligatorias, cuya función es proteger el interés público en materias como seguridad, salud y medio ambiente. En este sentido, planteó que la colaboración entre gobierno e industria permite construir marcos regulatorios más eficientes y evitar la sobrerregulación.
El Dr. Ginés también se refirió a la necesidad de que los países participen activamente en los organismos internacionales de normalización, ya que ello facilita la adopción de estándares acordes con sus capacidades, fortalece la infraestructura nacional de la calidad y favorece una mayor competitividad en el comercio global. Añadió que el desarrollo gradual de normas, acompañado de inversiones en infraestructura de calidad y cooperación regional, constituye una estrategia clave para impulsar el crecimiento económico y ampliar las oportunidades de exportación.
Al concluir, reiteró que las normas y los estándares representan una herramienta fundamental para promover el desarrollo económico, fortalecer la confianza en los mercados y generar condiciones más equitativas para la participación de las empresas en el comercio internacional.
