La electricidad como eje del desarrollo nacional: planeación, transición y contenido nacional

Como parte de la XLV Convención de CANAME 2025, el Dr. José Antonio Rojas Nieto, subsecretario de Electricidad de la Secretaría de Energía, presentó el tema “Contenido Nacional como Palanca para el Desarrollo” en el que ofreció una visión integral del futuro del sector eléctrico mexicano, articulada en torno a tres ejes fundamentales: una nueva normativa eléctrica con enfoque social y técnico, la planeación vinculante del Sistema Eléctrico Nacional y el fortalecimiento del contenido nacional como palanca de desarrollo industrial.

En su mensaje, el subsecretario planteó que la electricidad es un bien estratégico cuya gestión debe responder a principios de justicia energética, seguridad y confiabilidad, así como a una visión de largo plazo que acompañe el crecimiento económico, la electrificación de los usos finales y la transición energética del país. En este sentido, dijo que el Estado tiene una responsabilidad indeclinable en la conducción del sector, en la planeación, el control operativo y la regulación del sistema.

Nueva normativa y planeación vinculante

El Dr. Rojas Nieto explicó que la nueva normativa eléctrica establece atributos clave para el funcionamiento del sector, entre los que destacan la planeación vinculante, una mayor capacidad operativa de las empresas del Estado, la participación ordenada del sector privado y una regulación con enfoque técnico y social. Precisó que estos elementos buscan dotar al sistema de mayor certidumbre, transparencia y coherencia entre los objetivos de política pública y las decisiones operativas.

La planeación deja de ser un ejercicio indicativo para convertirse en un instrumento vinculante, capaz de anticipar necesidades de infraestructura, orientar inversiones y asegurar que la expansión del sistema se realice de manera ordenada y eficiente. En este marco, se refirió a la importancia del Programa de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025–2030, que contempla inversiones relevantes en generación, transmisión y distribución para atender el crecimiento de la demanda y mejorar la confiabilidad del sistema.

Expansión y modernización del Sistema Eléctrico Nacional

El Sistema Eléctrico Nacional está integrado por las actividades de generación, transmisión, distribución, comercialización, planeación y control, y su fortaleza depende de la coordinación efectiva entre las distintas instancias del sector, particularmente la Secretaría de Energía, el CENACE y la Comisión Federal de Electricidad.

El plan de expansión considera una incorporación significativa de nueva capacidad de generación —incluidas tecnologías térmicas, renovables y almacenamiento—, así como un esfuerzo orientado a modernizar la Red Nacional de Transmisión y las Redes Generales de Distribución. Añadió que la actualización de la infraestructura de transmisión constituye un reto esencial, dada su función para integrar nuevas centrales, reducir congestiones y garantizar la estabilidad del sistema.

Asimismo, destacó la importancia del almacenamiento energético como un componente estratégico para la operación del sistema, al permitir servicios de regulación, soporte de voltaje, reservas operativas y arranque en negro, especialmente ante una mayor penetración de energías renovables variables.

Transición energética y electrificación de usos finales

El Dr. Rojas sostuvo que la transición energética en México debe concebirse como un proceso gradual, técnicamente sustentado y socialmente responsable. Mencionó que las tendencias objetivo del sector apuntan hacia una intensidad energética decreciente, una mayor eficiencia y la descarbonización en todas las fases del sistema, así como una electrificación creciente de los usos finales, que podría alcanzar entre 21 % y 40 % hacia mediados del siglo.

En este sentido, puntualizó que la transición no puede centrarse sólo en la incorporación de nuevas tecnologías de generación, sino que debe considerar de manera integral la red eléctrica, los costos del sistema, la confiabilidad operativa y el impacto social de las decisiones. Reiteró que la justicia energética —entendida como acceso universal, tarifas justas y atención a los sectores vulnerables— es un componente central de la política eléctrica.

Contenido nacional y desarrollo industrial

Uno de los ejes centrales de su ponencia fue el contenido nacional como herramienta estratégica para el desarrollo del sector eléctrico y de la industria mexicana. El Dr. Rojas Nieto comentó que, conforme a la Ley del Sector Eléctrico, corresponde a la Secretaría de Energía establecer los porcentajes mínimos y condiciones de contenido nacional en la proveeduría de los contratos de transmisión y distribución, así como proponer a la Secretaría de Economía estrategias para el fomento de cadenas productivas locales y la inversión en el sector.

El desarrollo del sector eléctrico representa una oportunidad para impulsar industrias clave como la fabricación de transformadores, cables, acero estructural, torres, herrajes, tableros de control, reactores y bancos de capacitores, entre otros. Un mayor contenido nacional no solo fortalece la soberanía energética, sino que genera empleo, eleva el valor agregado y promueve la transferencia de tecnología.

También planteó la necesidad de identificar sectores prioritarios, desarrollar diagnósticos integrales y cerrar brechas de capacidad técnica y de calidad, en particular entre pequeñas y medianas empresas. Indicó que la integración de cadenas productivas locales requiere esquemas de colaboración entre empresas mexicanas y extranjeras, así como de políticas públicas que incentiven la inversión, la innovación y la formación de capital humano.

Industria, colaboración y visión compartida

El Dr. Rojas Nieto concluyó que el cumplimiento de las metas energéticas del país sólo será posible con la participación de la industria nacional. Reconoció el papel de organismos como CANAME en la articulación entre el sector público y el productivo, y subrayó que el diálogo técnico permanente es indispensable para alinear capacidades industriales con las necesidades del sistema eléctrico.

Señaló que el futuro del sector eléctrico mexicano dependerá de la capacidad de construir una visión compartida, basada en la planeación, la certidumbre regulatoria y la consolidación del contenido nacional. La electricidad —afirmó— no es únicamente un insumo productivo, sino un eje estructural del desarrollo nacional, cuya gestión responsable será determinante para el crecimiento económico, la justicia social y la transición energética del país.