En el marco de la XLV Convención CANAME 2025, el Dr. Jorge M. Islas Samperio, subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Secretaría de Energía (SENER), dio a conocer los principales lineamientos y alcances del Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE) 2025–2039, al que definió como el instrumento rector para la organización de largo plazo del sistema eléctrico nacional.
El Dr. Islas señaló que la transformación del sector eléctrico mexicano exige una planificación integral, técnica y con carácter vinculante, capaz de alinear las decisiones de inversión, los permisos, la expansión de infraestructura y la política industrial. En este contexto, recordó que el pasado 17 de octubre se publicaron tres elementos fundamentales de esta nueva etapa: el PLADESE 2025–2039, las disposiciones para la planeación vinculante en la actividad de generación eléctrica y la convocatoria para la atención prioritaria de solicitudes de permisos de generación e interconexión.
Una visión energética de largo plazo
El PLADESE establece una visión clara de largo plazo, con metas concretas en transición energética y mitigación de emisiones. Entre los objetivos medulares mencionó que la participación de energías limpias alcance 38 % en 2030, equivalente a una generación de 170 TWh (teravatio-hora), y que para 2039 esta proporción se eleve a 48 %, con una generación estimada de 268 TWh.
Asimismo, añadió que el plan estima que las emisiones de gases de efecto invernadero del sector eléctrico alcancen su punto máximo en 2027, para después reducirse a 119 MtCO₂e (millones de toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente) en 2030, con lo que el PLADESE se afianza como un componente clave de la política climática del país.
Demanda creciente y expansión de capacidad
El Dr. Islas explicó que el escenario previsto contempla una tasa media de crecimiento anual de la demanda máxima de 2.5 %, con incrementos relevantes en regiones estratégicas como la Península de Yucatán, Baja California y la zona centro del país.
Para atender este crecimiento, el PLADESE prevé nueva capacidad de generación. Entre 2025 y 2030 se instalarán 33,555 MW sin incluir generación distribuida; entre 2031 y 2039 se sumarán 42,004 MW. En paralelo, la generación distribuida, aportará cerca de 10,000 MW acumulados hacia el final del periodo. El subsecretario puntualizó que alrededor del 80 % de esta nueva capacidad corresponderá a tecnologías limpias, lo que permitirá avanzar hacia una matriz eléctrica más sostenible.

Almacenamiento y confiabilidad del sistema
Otro de los aspectos abordados fue el papel del almacenamiento energético como mecanismo para integrar fuentes intermitentes y reforzar la confiabilidad del sistema eléctrico. El Dr. Islas anticipó que el PLADESE proyecta alcanzar una capacidad de 8,647 MW en almacenamiento para 2039, tanto asociado a nuevas centrales renovables como no asociado, como resultado de procesos de optimización en la Red Nacional de Transmisión.
También expuso la necesidad de sumar energías renovables de carácter firme, capaces de aportar estabilidad operativa al sistema, especialmente en un entorno de mayor penetración de tecnologías solar y eólica.
Termosolar y desarrollo de cadenas de valor nacionales
Uno de los puntos que mayor interés generó entre las y los asistentes fue la incorporación de centrales termosolares, en particular en la Península de Baja California. El Dr. Islas informó que entre 2030 y 2033 se añadirán 350 MW en este tipo de instalaciones, así como nuevos desarrollos hidroeléctricos, de bioenergía y geotermia.
Destacó que estas tecnologías son una oportunidad estratégica para el desarrollo de cadenas de valor nacionales, desde la fabricación de componentes —como heliostatos, receptores y sistemas de almacenamiento térmico— hasta las etapas de diseño, construcción, operación y mantenimiento. Este planteamiento contribuye a impulsar el contenido nacional, promover la transferencia tecnológica y generar empleo especializado.

Infraestructura de transmisión y distribución
En materia de infraestructura, el Dr. Islas detalló que el PLADESE incluye un ambicioso programa de inversión en transmisión y distribución, consideradas la columna vertebral del sistema eléctrico.
Para el periodo 2025–2028, se ejecutarán 229 obras de transmisión, equivalentes a 9,762 km-circuito, con una inversión estimada de 12,176 millones de dólares. En distribución, entre 2025 y 2029 se realizarán 49,288 obras, que agregarán 5,880 megavoltiamperios (MVA), con una inversión de 3,875 millones de dólares, incluyendo más de 42 mil obras de electrificación con enfoque de justicia energética.
Planeación vinculante y certidumbre para la industria
A manera de cierre, el Dr. Islas sostuvo que el PLADESE 2025–2039 representa un nuevo paradigma de planeación vinculante, orientado a brindar certidumbre de largo plazo a los actores del sector eléctrico y a la industria nacional. Desde la perspectiva de la Secretaría de Energía, este instrumento busca alinear el desarrollo del sistema eléctrico con los objetivos de crecimiento económico, transición energética y fortalecimiento de la soberanía energética de México.
En ese mismo sentido, subrayó que el cumplimiento del PLADESE será determinante para consolidar un sistema eléctrico seguro, confiable, sostenible y competitivo, capaz de responder a las necesidades presentes y futuras del país.
