El Ing. Jesús Iván Rodríguez López expuso los ejes centrales del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) 2025–2030, iniciativa de la Comisión Federal de Electricidad diseñada para asegurar el suministro eléctrico del país, robustecer la infraestructura estratégica y acompañar el crecimiento económico e industrial del país con criterios de confiabilidad, sostenibilidad y visión de largo plazo.
Advirtió que el sistema eléctrico opera en un entorno particularmente exigente: el incremento acelerado de la demanda —impulsado por la electrificación del transporte, la digitalización de la economía, la expansión de centros de datos y los efectos del cambio climático— redefine las prioridades del sector. En este contexto, disponer de energía suficiente y confiable deja de ser un asunto exclusivamente técnico para convertirse en un componente estructural de competitividad, seguridad energética y bienestar social.
La DIPI como columna vertebral técnica
El titular detalló que la Dirección de Ingeniería y Proyectos de Infraestructura (DIPI) es responsable de conducir el desarrollo técnico y constructivo de las obras de generación y transmisión de la CFE. Su ámbito de acción cubre todo el ciclo de vida de las iniciativas: estudios de ingeniería y análisis económicos, anteproyectos y proyectos ejecutivos, gestión ambiental, social y arqueológica, supervisión de obra, pruebas y la puesta en operación.
Añadió que esta dirección integra el Programa de Desarrollo de la CFE para su presentación ante la Dirección General, emite normatividad técnica, atiende contingencias derivadas de desastres naturales y participa en proyectos estratégicos del Gobierno Federal. Este enfoque integral asegura que la expansión del sistema se realice bajo estándares técnicos rigurosos y criterios de sostenibilidad.
Transición energética y modernización del sistema
La sostenibilidad ocupó un lugar central en la exposición. A nivel internacional —precisó—, las energías renovables cubren alrededor del 32 % de la demanda eléctrica; sin embargo, las fuentes fósiles aún representan una proporción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero.
En el caso de México, recordó los compromisos derivados del Acuerdo de París, la Ley General de Cambio Climático y la Ley de Planeación y Transición Energética, que establecen como meta alcanzar al menos 35 % de generación con energías limpias. Más que una obligación ambiental, la transición energética representa una oportunidad para actualizar la infraestructura, elevar la resiliencia del sistema y consolidar capacidades industriales.

Capacidad instalada y desempeño operativo
El Ing. Rodríguez compartió cifras actualizadas: a octubre de 2025, la capacidad instalada del SEN asciende a 93,624 MW, integrando generación de la CFE, del Gobierno Federal y de productores privados. La matriz combina tecnologías térmicas, hidroeléctricas, nucleares, eólicas, fotovoltaicas, geotérmicas y de cogeneración, lo que aporta flexibilidad operativa.
Destacó que los niveles de disponibilidad en la Red Nacional de Transmisión se mantienen cercanos al 99 %, resultado de una planeación técnica sostenida y de inversiones estratégicas en mantenimiento y modernización.
Expansión de generación: cartera 2025–2030
Se informó que las centrales iniciadas entre 2018 y 2024 suman más de 6,700 MW, entre ciclos combinados prioritarios, rehabilitaciones hidroeléctricas y nuevas instalaciones.
El Plan de Expansión de Generación 2025–203 prevé la incorporación de 15,546 MW mediante 42 iniciativas distribuidas en ciclos combinados, combustión interna, energía fotovoltaica, eólica, cogeneración, termosolar y sistemas de almacenamiento con baterías. Este portafolio diversificado responde al crecimiento regional de la demanda y acompaña el desarrollo de nuevos polos industriales.

Modernización de la Red Nacional de Transmisión
El programa contempla la ampliación y actualización de la Red Nacional de Transmisión, para ampliar cobertura, reducir congestiones, enlazar nueva capacidad de generación y acompañar regiones con crecimiento industrial acelerado.
Entre 2025 y 2030 se desarrollarán numerosas obras en líneas y subestaciones, con una inversión estimada superior a 8,000 millones de dólares y beneficios directos para más de 50 millones de usuarios. De forma prioritaria, se ejecutarán nueve intervenciones estratégicas entre 2025 y 2027, orientadas a resolver desafíos de tensión, capacidad y confiabilidad en distintas regiones del país.
Contenido nacional: palanca del desarrollo industrial
Un eje relevante fue el fortalecimiento del contenido nacional. El Ing. Rodríguez explicó que la CFE se ha sumado a los esfuerzos del Gobierno Federal para impulsar la industria mexicana al establecer objetivos claros hacia 2030:
- Generación: aumentar de 25 % a 35 %.
- Transmisión y distribución: alcanzar entre 50 % y 60 %.
Estas metas implican una mayor integración de fabricantes y proveedores nacionales en equipos, materiales, servicios de ingeniería y mano de obra especializada, lo que abre un escenario de crecimiento para las empresas del sector eléctrico.
Encadenamientos productivos y coordinación sectorial
El volumen de equipos, materiales y servicios asociados a la expansión del sistema representa un estímulo directo a las cadenas productivas nacionales. Transformadores, cables, estructuras metálicas, equipos de control, sistemas digitales y soluciones de almacenamiento forman parte de una demanda que puede traducirse en inversión, empleo y desarrollo tecnológico.
La coordinación entre la CFE, la industria organizada y organismos como CANAME será determinante para que este plan no solo garantice energía suficiente y confiable, sino que se convierta en un verdadero motor de desarrollo industrial y soberanía energética para México